Artículo 2237 del Código Civil de Honduras
En palabras simples
Los padres, guardadores, directores de empresas, el Estado y maestros son responsables por los daños causados por las personas bajo su cuidado o dependencia, incluyendo hijos menores, incapacitados, empleados y aprendices. Esta responsabilidad se extiende a los actos u omisiones de estas personas mientras se encuentren bajo su supervisión o en el ejercicio de sus funciones. Sin embargo, dicha responsabilidad cesa si quienes están obligados demuestran que actuaron con la diligencia de un buen padre de familia para evitar el daño.
Resumen generado con IA. El texto legal que vale es el de abajo.
Texto vigente
La obligación que impone el artículo anterior es exigible, no solo por los actos u omisiones propios, sino por los de aquellas personas de quienes se debe responder.
El padre, y, por muerte o incapacidad de este, la madre, son responsables de los perjuicios causados por los hijos menores de edad que viven en su compañía.
Los guardadores lo son de los perjuicios causados por los menores o incapacitados que están bajo su autoridad y habitan en su compañía.
Lo son, igualmente, los dueños o directores de un establecimiento o empresa respecto de los perjuicios causados por sus dependientes en el servicio de los ramos en que los tuvieran empleados, o con ocasión de sus funciones.
El Estado es responsable en este concepto cuando obra por mediación de un agente especial; pero no cuando el daño hubiese sido causado por el funcionario a quien propiamente corresponda la gestión practicada, en cuyo caso será aplicable lo dispuesto en el artículo anterior.
Son, por último, responsables, los maestros o directores de artes y oficios respecto a los perjuicios causados por sus alumnos o aprendices, mientras permanezcan bajo su custodia.
La responsabilidad de que trata este artículo cesará cuando las personas en él mencionadas prueben que emplearon toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño.