Ley orgánica de la Marina Mercante Nacional

Título I - Disposiciones generales

Capítulo I - Objeto y alcances de la ley

La presente Ley tiene por objeto establecer el marco normativo de la Marina Mercante Nacional y, en general, de las actividades marítimas, regular la administración a la que estará sujeta y estatuir las normas sobre seguridad marítima y protección del medio ambiente marítimo.

La presente Ley será aplicable a los buques o embarcaciones, que naveguen en el mar territorial, en la zona contigua al mar territorial, en la zona económica exclusiva y en la plataforma continental que le pertenecen a Honduras según el artículo 11 de la Constitución de la República. También será aplicable a los buques o embarcaciones que naveguen en las aguas interiores marítimas, incluyendo canales intercostales y de tráfico marítimo, y en todos aquellos sistemas marinos y fluvio-marinos, en los litorales y puertos del Estado de Honduras, así como en las aguas que tocan las islas, islotes, cayos y bajos marinos.

Los buques o embarcaciones hondureños que naveguen en partes del mar no incluidas en las zonas o áreas mencionadas en el párrafo anterior estarán sujetos a lo dispuesto en esta Ley y en los tratados o convenios internacionales que formen parte del Derecho del Mar y que se hallen vigentes para Honduras.

La Marina Mercante Nacional estará integrada por los buques o embarcaciones que hayan sido regularmente inscritos en el Registro de Matrícula de Buques y que, por tanto, estén autorizados para usar y enarbolar la bandera hondureña y navegar bajo su protección. Las embarcaciones menores de cinco (5) toneladas que naveguen en aguas nacionales, serán reguladas vía reglamento.

Las disposiciones de la presente ley serán aplicables a todos los buques o embarcaciones mercantes nacionales o extranjeros que se dediquen al transporte de personas o bienes, a la pesca o al placer, así como a las plataformas fijas y demás artefactos navales.

Las embarcaciones o buques de guerra, así como aquellos que sean propiedad del Estado y que este los destine a fines propios no comerciales, no estarán sujetos a lo prescrito en esta ley.

Capítulo II - Actividades marítimas y tipos de navegación

Son actividades marítimas las relacionadas con:

1) La señalización marítima;

2) El control y ordenación del tráfico y las comunicaciones marítimas;

3) Las que realicen las naves nacionales y extranjeras;

4) Las que realicen con artefactos navales;

5) La navegación marítima;

6) El transporte marítimo;

7) La utilización, protección y preservación de los litorales;

8) La seguridad de la navegación y de la vida humana en el mar;

9) La seguridad marítima, incluyendo la habilitación para el ejercicio del servicio de practicaje y la determinación de los servicios de remolque portuario; así como la disponibilidad de ambos en caso de emergencia;

10) El salvamento marítimo;

11) La prevención de la contaminación producida desde buques, plataformas fijas u otras instalaciones que se encuentren en aguas situadas en las zonas sujetas a la soberanía de Honduras o más allá de éstas;

12) La colocación de cualquier tipo de estructuras, fijas o no, en el suelo o en el subsuelo marino;

13) El servicio de pronóstico de las condiciones del clima y de las prevalecientes en el mar;

14) Los rellenos, dragados, u otras obras de ingeniería oceánica;

15) Los astilleros y construcciones navales;

16) La inspección técnica y operativa de buques, operaciones y mercancías;

17) El control de situación abanderamiento y registro de buques civiles, así como su despacho;

18) El cumplimiento de las obligaciones en materia de defensa nacional relacionadas con la protección civil en el mar;

19) La investigación científica marina;

20) Otros usos o aprovechamiento del medio marino;

21) La formación profesional de la gente del mar y del personal de tierra o, en su caso, la certificación de tal formación, de conformidad con lo prescrito en el Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar; y,

22) Las demás actividades marítimas análogas a las anteriores.

La navegación, en función de su ámbito, será interior, de cabotaje exterior y de tráfico internacional.

Navegación interior: Es la que transcurre íntegramente dentro del ámbito de un determinado puerto o de otras aguas interiores hondureñas.

Navegación de cabotajeEs la que, no siendo navegación interior, se efectúa entre puertos o puntos situados dentro del territorio nacional.

Navegación exterior: Es la que se efectúa entre puertos o puntos del territorio nacional y zonas sujetas a la soberanía de un tercer Estado.

Navegación de tráfico internacional: Es la que habitualmente se efectúa por buques nacionales en aguas jurisdiccionales de terceros países.

La navegación, en función de sus condiciones de prestación, se clasificará en regular y no regular.

Navegación regular: Es la sujeta a itinerarios, frecuencias de escalas, tarifas y condiciones de transporte previamente establecidas.

Navegación no regular: Es la que no cumple los requisitos establecidos en el párrafo anterior.

Tendrán el carácter de navegaciones de interés público aquellas que el Poder Ejecutivo considere precisas para asegurar las comunicaciones marítimas de Honduras entre puertos hondureños y de terceros países.

Título II - De los buques y artefactos navales

Capítulo I - Concepto y clases

Se entiende por buque civil cualquier embarcación mayor de cinco (5) toneladas netas de registro, apto para la navegación y no afecto al servicio de la defensa nacional.

Se entiende por artefacto naval toda instalación que no estando construida para navegar cumple en el agua funciones auxiliares o de apoyo a la navegación tales como diques, grúas, plataformas flotantes y otras similares o sirve para la extracción de recursos del suelo o del subsuelo marino. Quedan excluidas las obras, instalaciones e islas artificiales permanentemente sujetas al lecho marítimo.

Los buques pueden ser mercantes, oficiales o del Estado y de guerra.

Buque mercante: Es el utilizado para la navegación con finalidad industrial, mercantil o extractiva de riquezas de las aguas, del suelo o subsuelo marítimo o para fines de placer o de investigación marina.

Buque oficial: O del Estado es toda embarcación civil utilizada por el Estado en fines oficiales no comerciales.

Buque de guerra: Es toda embarcación propiedad del Estado, asignado a las Fuerzas Armadas, que lleve los signos distintivos de la República y que se encuentre bajo el mando de un oficial miembro de dichas Fuerzas.

Los buques pueden ser, asimismo, mayores, menores y nacionales o extranjeros.

Buque mayor: Es aquel cuyo arqueo bruto o total es superior a veinte (20) toneladas brutas de registro.

Buque menor: O embarcación menor es el que tiene menos de veinte (20) toneladas brutas de registro pero más de cinco (5).

Buque nacional: Es el que se encuentra debidamente registrado y abanderado en Honduras.

Buque extranjero: Es el que no se encuentra registrado ni abanderado en Honduras.

Capítulo II - Partes integrantes, pertenencias y accesorios de los buques

Los buques están compuestos por sus partes integrantes, sus pertenencias y accesorios.

Son partes integrantes de un buqueEl casco, las máquinas y motores principales y auxiliares y los demás elementos que no pueden ser separados de aquel sin menoscabo de su propia realidad.

Son pertenencias de un buque: Los botes y aparatos salvavidas, los equipos de navegación, las grúas e instalaciones para la carga y descarga, las hélices, timones, anclas, cadenas, cables y demás elementos que aun siendo materialmente separables y poseyendo una identidad propia, están vinculados con las partes integrantes para constituir el buque como una unidad material, económica y jurídica.

Se denominan accesorios de un buque las provisiones, el combustible, y los demás elementos fungibles que, poseyendo sustantividad propia y valor económico independiente, se encuentran en cada momento adscritos al inventario de bienes del buque y sirven para posibilitar su normal navegación, servicio o maniobra.

El buque conserva su identidad aún cuando sus partes integrantes o pertenencias sean sustituidos en forma sucesiva.

Salvo pacto en contrario, la propiedad y las garantías que se establezcan sobre el buque comprenderán sus partes integrantes y sus pertenencias, pero no sus accesorios.

Capítulo III - Elementos de identificación de los buques nacionales

Los buques nacionales se identificarán por su Patente de Navegación.

El nombre del buque no podrá ser igual a otro ya registrado.

El lugar de la matrícula será el del registro en que el buque se halla inscrito.

El arqueo o capacidad del buque será determinado por la Dirección General de la Marina Mercante o por la persona natural o jurídica nacional o extranjera que aquella haya legalmente autorizado.

El pabellón es el signo exterior que acredita la nacionalidad del buque, el cual corresponderá siempre a la Bandera Nacional.

Todo buque que forme parte de la Marina Mercante Nacional deberá ostentar, en lugares visibles y de fácil acceso, los elementos de identificación señalados en este capítulo. El arqueo o capacidad del buque se probará mediante la certificación correspondiente.

Capítulo IV - De la seguridad e inspección de los buques

Las embarcaciones, antes de su inscripción definitiva en el Registro de Buques y Empresas Navieras, serán examinadas por un inspector de buques calificado, designado por la Dirección General de la Marina Mercante, a fin de determinar si está en condiciones de navegar con seguridad y si no ofrece peligros para el medio ambiente marítimo, salvo si documentalmente y en forma fehaciente se prueba que tal examen fue recientemente hecho por una entidad calificada.

Los buques nacionales serán inspeccionados de conformidad con las disposiciones que sobre la materia contienen los Convenios Internacionales Marítimos de que Honduras forma parte.

Tales inspecciones se harán hasta la conclusión de la vida del buque o mientras se encuentre vigente la respectiva patente de navegación.

Si la embarcación sufriere carena, varadura o cualquier otro accidente que afecte sus condiciones de navegabilidad, se someterá a inspecciones extraordinarias para determinar los daños o reparaciones que requiera.

Los buques de menos de quinientas (500) toneladas brutas de registro se inspeccionarán con la periodicidad que determinen los reglamentos de la presente Ley.

Las condiciones de seguridad y de prevención de la contaminación de los buques nacionales se determinarán y controlarán teniendo en cuenta la naturaleza y finalidad de los servicios que presten y de la navegación que efectúen.

La vigilancia técnica sobre las condiciones a que se refiere el artículo anterior, se realizará por la Dirección General de la Marina Mercante o por las personas naturales o jurídicas debidamente calificadas que aquella autorice.

El sentido y alcance de las inspecciones ordinarias y extraordinarias serán determinados por los reglamentos de la presente Ley y se ejecutarán de acuerdo con los planes y programas que previamente haya aprobado la Dirección General de la Marina Mercante. Tales planes y programas tendrán siempre en cuenta lo prescrito por los convenios marítimos de que Honduras forme parte.

Las inspecciones, cualquiera que sea su naturaleza, alcances o finalidad, se efectuarán con cargo al propietario, arrendatario, naviero o armador del buque.

El costo de las inspecciones extraordinarias que resulten injustificadas correrá por cuenta del funcionario de la Dirección General de la Marina Mercante que las haya ordenado o autorizado.

Las embarcaciones nacionales de mas de veinte (20) toneladas brutas de registro estarán provistas de los medios necesarios para la prevención y combate de averías y emergencias a bordo y contarán con las facilidades físicas e indispensables para una rápida y segura evacuación ante reales o potenciales peligros para la tripulación, los pasajeros, la carga transportada y el buque en sí, lo mismo que con el equipo visual y auditivo necesario para solicitar auxilio.

Los reglamentos de la presente Ley determinarán los medios a que este artículo se refiere.

Los buques de menos de veinte (20) toneladas brutas de registro deberán reunir los requisitos de seguridad que los reglamentos determinen.

Los buques que toquen puerto Hondureño con el propósito de realizar reparaciones o por fuerza mayor o caso fortuito, serán inspeccionados por la Dirección General de la Marina Mercante para determinar los daños o averías y las reparaciones requeridas. Durante la inspección se determinarán las condiciones sanitarias de la nave.

Cuando de la inspección resulte que el buque no se encuentra en condiciones de navegabilidad o que es potencialmente peligroso para el medio marino, la Dirección General de la Marina Mercante lo suspenderá en la prestación de sus servicios o le prohibirá que zarpe hasta que el propietario, arrendatario, naviero o armador haya subsanado los defectos encontrados.

La Dirección General de la Marina Mercante otorgará los correspondientes Certificados de Seguridad y de Prevención de Contaminación a los buques que, después de inspeccionados, reúnan las condiciones previstas en los convenios internacionales marítimos de los que Honduras forme parte o en la legislación nacional.

La Dirección General de la Marina Mercante podrá autorizar que entidades especializadas de reconocido prestigio internacional efectúen en su nombre las inspecciones a que este capítulo se refiere. También podrá facultarlas para que emitan los certificados a que alude el artículo anterior.

La falta o el vencimiento de los certificados de seguridad implican para el buque la prohibición de navegar y de prestar servicios autorizados.

Tales certificados constituyen plena prueba de las condiciones en que se encuentra el buque, salvo prueba en contrario.

La Dirección General de la Marina Mercante inspeccionará los buques extranjeros surtos en los puertos nacionales cuando tenga dudas sobre sus condiciones de navegabilidad o sobre el cumplimiento de las disposiciones relativas a la protección del medio ambiente marítimo.

Si de la inspección resulta que el buque no está en condiciones adecuadas para navegar o para prestar el servicio a que se dedica, la Dirección General de la Marina Mercante podrá impedir su salida o que continúe realizando las actividades a que se dedica, hasta que se hayan subsanado los defectos encontrados. De todo esto dará cuenta al Cónsul del Estado del pabellón del buque para los efectos consiguientes.

Capítulo VI - De la arribada forzosa

Constituye arribada forzosa la entrada necesaria del buque a un puerto o lugar distinto al de escala o término previsto para el viaje.

La arribada forzosa puede ser determinada por:

1) Daños sufridos por la embarcación que impidan la continuación segura de su viaje,

2) La presencia en el buque de una enfermedad contagiosa grave;

3) La presencia en el buque de una enfermedad no contagiosa que afecte a la mayor parte de su tripulación; y,

4) Cualquier otro acontecimiento similar a los anteriores que ponga en riesgo la seguridad del buque, sus condiciones sanitarias o el medio ambiente marítimo.

La Dirección General de la Marina Mercante prestará a los buques que toquen puerto Hondureño en arribada forzosa toda la ayuda que requieran sin importar las aguas donde la causa de la arribada se haya producido.

El capitán, o quien haga sus veces, informará sin tardanza y por escrito al Cónsul de Honduras del Puerto de llegada o, en su defecto, al de una nación amiga, de la arribada forzosa y sus causas.

Dicho funcionario dará cuenta de lo anterior a la Dirección General de la Marina Mercante para los efectos consiguientes:

En caso de arribada forzosa de un buque a puerto Nacional por razones sanitarias la respectiva Capitanía dará aviso por escrito de inmediato a las autoridades sanitarias del lugar a fin de que tomen las medidas preventivas y curativas que las circunstancias exijan y para que, si lo estiman conveniente declaren la cuarentena indispensable.

El capitán del buque o quien haga sus veces estará facultado para realizar los actos o contratos que sean necesarios para hacer cesar las causas que determinaron la arribada forzosa.

Todos los gastos que se efectúen en la reparación del buque correrán por cuenta del propietario, arrendatario, armador o naviero.

Lo dispuesto en este artículo se entenderá sin perjuicio de las acciones legales que puedan ejercitarse contra los responsables de los hechos que hubieren motivado a la arribada forzosa.

Toda nave mercante extranjera que haya llegado a un puerto Hondureño en arribada forzosa zarpará tan pronto como obtenga de la respectiva Capitanía la autorización de zarpe. Esta autorización no se extenderá mientras persistan las causas que determinaron la arribada forzosa o cuando se haya comprobado que la embarcación estaba ejecutando un acto ilícito.

Los buques que arriben a un punto del territorio hondureño no consignado en su zarpe, serán detenidos por la autoridad competente mientras se establecen las causas del hecho.

Capítulo V - De la identificación de la gente del mar y de los certificados de competencia

La Libreta de Identificación probará el nombre y apellido, lugar de nacimiento, edad, imagen física, nacionalidad y demás características, propias de la personalidad del marino y el Certificado de Competencia probará su profesión y capacidad técnica.

Todo lo relacionado con tales documentos se regirá por el convenio relativo a los Documentos Nacionales de Identidad de la Gente del Mar suscrito el 29 de abril de 1958, y aprobado mediante Decreto n.° 00242 del 29 de marzo de 1960; el Convenio Internacional sobre Normas de Formación, Titulación y Guardia de la Gente de Mar de 1978 y demás convenios internacionales, así como por Ley de Alistamiento de Marinos, contenido en el Decreto Legislativo n.° 932 del 7 de mayo de 1980.

Los Certificados de Competencia y Libreta de Identificación de Marinos expirarán a los dos (2) y cuatro (4) años, respectivamente, y solo podrán ser autorizados por la Dirección General de la Marina Mercante, en observancia de lo dispuesto en los Convenios Internacionales relativos a la materia y la legislación vigente.*

Capítulo VII - De la navegación de cabotaje

La navegación de cabotaje con finalidad mercantil queda reservada a buques mercantes hondureños.

Excepcionalmente, cuando no existan buques mercantes hondureños o no se encuentren disponibles, y por el tiempo que perdure tal circunstancia, la Dirección General de la Marina Mercante Nacional podrá autorizar que buques mercantes extranjeros, en particular de nacionalidad centroamericana, puedan prestar servicios de cabotaje en Honduras.

La realización, con fines mercantiles, del servicio de cabotaje, queda sujeta a la previa autorización de la Dirección General de la Marina Mercante después de oír el parecer de la Secretaría de Comunicaciones, Obras Públicas y Transporte. La mencionada Dirección determinará los requisitos que deberán cumplir las empresas navieras que pretendan dedicarse a tal actividad.

En todo caso, tales empresas deberán cumplir lo establecido en esta Ley, en torno de los buques y probar su capacidad económica para dedicarse a la señalada actividad.

A los efectos de esta ley, tendrán la consideración de línea regular aquellos servicios de cabotaje, que sin denominarse de tal modo, se ofrezcan en forma general a los posibles usuarios y se presten en condiciones de regularidad y publicidad.

Título III - Del registro de buques

Capítulo I - Del registro

El registro de buques tiene por objeto la inscripción de los buques y de las personas naturales o jurídicas que tengan respecto de los mismos el carácter de propietarios, arrendatarios, armadores o navieros. El mencionado Registro será público, por lo que toda persona que tenga un interés legítimo podrá tomar conocimiento de su contenido y obtener las certificaciones que necesite.

El Registro se llevará en tres libros

1) Libro de Registro de Buques Mayores, en el que se inscribirán todas las embarcaciones de más de veinte (20) toneladas brutas;

2) Libro de Registro de Buques Menores en el que se inscribirán las embarcaciones de menos de veinte (20) toneladas brutas, pero de más de Cinco (5). En los mencionados libros se inscribirán todas las embarcaciones que forman parte de la Marina Mercante Nacional, naveguen o no habitualmente en aguas territoriales independientemente de la nacionalidad del propietario, arrendatario, armador o naviero y del lugar de su domicilio;

3) Libro de Registro de Propietarios, Arrendatarios, Navieros o Armadores, en el que se hará constar:

a) El acto constitutivo y características esenciales de la correspondiente persona jurídica;

b) El nombre y apellidos, profesión u oficio, nacionalidad y domicilio de la respectiva persona natural, en su caso;

c) El nombre y apellidos y demás generales del mandatario o representante legal en Honduras de la empresa interesada;

ch) El nombre y apellidos y demás generales del administrador o administradores de la empresa naviera;

d) El nombre del buque de su propiedad o que tengan bajo explotación; y

e) Cualquier otra circunstancia que la presente ley o sus reglamentos requieran.

La información relativa a los propietarios, arrendatarios, navieros o armadores de los buques mercantes deberá ser suficiente para permitir su fácil identificación por parte de las autoridades o de cualquier persona que tenga un interés legitimo en ello.

La información relativa a la identidad del propietario, arrendatario, naviero o armador se hará constar en una Patente de Navegación que extenderá, después de hecha la inscripción, la Dirección General de la Marina Mercante. Tal patente la llevarán siempre a bordo los buques nacionales y deberá exhibirse a petición de las autoridades nacionales competentes, del Estado ribereño o del Estado del puerto.

En el Registro de Buques podrán inscribirse provisionalmente los que se encuentren en construcción, dentro o fuera del territorio Nacional, siempre que:

  1. Se haya invertido en los mismos la tercera parte de su costo; y,
  2. Se certifique por parte de los inspectores autorizados por la Dirección General de la Marina Mercante o por una sociedad clasificadora o inspeccionadora reconocida por la misma, tanto las características que tendrá la embarcación como su costo total y la inversión efectuada en su construcción.

Por la inscripción o registro de una embarcación en construcción, se pagará el derecho de matrícula anticipadamente, de acuerdo a lo establecido en el artículo 77 de esta Ley, quedando en suspenso el pago del impuesto anual de tonelaje hasta que se haya botado al agua.

Con la solicitud de registro se acompañarán los documentos que señalen los reglamentos de la presente Ley, debidamente autenticados, en su caso.

La Dirección General de la Marina Mercante velará porque la persona o personas responsables de la administración y explotación de un buque mercante que enarbole el pabellón nacional estén en condiciones de cubrir los riesgos que normalmente deben asegurarse en el transporte marítimo internacional por los daños que puedan causarse a terceros. A tal efecto, la Dirección General exigirá la presentación de los documentos que acrediten la existencia de un seguro o garantía suficiente para la cobertura de los mencionados riesgos.

En los libros de Registro de Buques se hará constar lo siguiente:

1) Lugar y fecha de inscripción y número o marca oficial de identificación del buque;

2) El nombre del buque y, en su caso, el nombre e inscripción anteriores;

3) Tipo de nave;

4) Tonelaje bruto y neto;

5) El indicativo de llamada internacional del buque asignado por la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL);

6) La descripción de las principales características técnicas del buque, incluyendo sus dimensiones de longitud (eslora), anchura, manga y altura (puntal), número de puentes, cubiertas, chimeneas y mástiles, sistema de propulsión, tipo, potencia y cantidad de motores y hélices;

7) El nombre y apellidos, razón social o denominación, nacionalidad, dirección, número de teléfono, télex o telefax del propietario. Si fueren dos (2) o más los propietarios se indicará la proporción de propiedad que corresponda a cada uno de ellos;

8) El nombre y apellidos, razón social o denominación, nacionalidad, dirección número de teléfono, télex o telefax del arrendatario o de cualquier otro naviero o armador distinto del propietario;

9) La fecha de cancelación o de suspensión de la inscripción anterior del buque;

10) La relación de cualquier crédito hipotecario u otros gravámenes análogos que pesen sobre el buque;

11) La mención de los documentos que garantizan la cobertura de los riesgos a que se refiere el articulo 46, precedente;

12) Actividad a que se dedicará el buque o embarcación; y,

13) Los demás requisitos que exijan los reglamentos de esta Ley.

Capítulo II - Procedimiento para el registro de buques o embarcaciones

Los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros que tengan interés en registrar un buque en Honduras deberán solicitar la inscripción ante la Dirección General de la Marina Mercante por medio de un profesional facultado para ejercer el derecho en Honduras.

La solicitud de inscripción de buques menores, propiedad de hondureños o de extranjeros residentes en Honduras, podrá presentarse ante la correspondiente Capitanía de Puerto, la que remitirá sin tardanza a la Dirección General de la Marina Mercante juntamente con los documentos acompañados. Copia de la solicitud y de los documentos que la acompañen deberá quedar en la Capitanía de Puerto ante la que se hayan presentado.

La solicitud se hará por escrito y deberá contener la información necesaria para darle cumplimiento a lo estatuido en el artículo 47 precedente.

La solicitud se acompañará de los documentos siguientes:

  1. Escritura Pública de poder debidamente legalizado, en su caso, o Carta Poder debidamente autenticada;
  2. Original o copia autenticada del título de propiedad, arrendamiento o acto jurídico por virtud de la cual esté en posesión del buque;
  3. Certificado de Arqueo expendido por una sociedad clasificadora de reconocido prestigio;
  4. Certificado oficial, debidamente autenticado, de la cancelación de la matrícula anterior cuando se trate del registro definitivo, no requiriéndose este requisito en los casos de nueva construcción y remate judicial;
  5. Un certificado de confirmación de clase o de navegabilidad vigente expedido por una sociedad clasificadora o inspeccionadora autorizada por la Dirección General de la Marina Mercante, cuando se trate de inscripción de patentes permanentes para los buques de veinte (20) o más años de existencia;
  6. Certificado oficial, debidamente autenticado, de los gravámenes que pesen sobre el buque o embarcación. Esta información se inscribirá en el correspondiente Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil; y,
  7. Copia autenticada del contrato de arrendamiento, en su caso.

En el caso de solicitudes de cambio de nombre, propietario o arrendatario del buque o de sus elementos esenciales, se acompañarán los documentos que señalen los reglamentos de esta Ley.

No obstante lo anterior, los documentos que deben acompañar a la solicitud podrán ser momentáneamente y para el solo efecto de obtener el Certificado Provisional de Navegación, presentados en copia autenticada de un facsímile. Tal copia deberá ser sustituida por los documentos originales para que pueda efectuarse el registro definitivo.

Recibida la solicitud por la Dirección General de la Marina Mercante, comprobará si la misma y los documentos que la acompañen reúnen los requisitos exigidos por el artículo 48, precedente y encontrándolos conformes hará el registro provisional del buque y le extenderá al peticionario un Certificado Provisional de Navegación. En casos urgentes, efectuando el registro provisional instruirá al respectivo cónsul, por medio de telex o facsímile, que extienda al interesado el mencionado certificado.

El Certificado Provisional de Navegación autorizará al buque o embarcación, a navegar bajo bandera hondureña por él término de seis (6) meses, los que podrán prorrogarse por una sola vez durante tres (3) meses y se registrará en el libro respectivo.

Si efectuados los trámites correspondientes la Dirección General de la Marina Mercante hubiere comprobado que se le ha dado cumplimiento a lo prescrito por esta Ley y sus reglamentos, expedirá la correspondiente Patente de Navegación. Ordenará igualmente, el registro del buque o embarcación.

Las solicitudes de Patentes de Navegación Provisional, que reunieren los requisitos que señalan los artículos 48 y 77 de la presente Ley, se les expedirá dentro de las veinticuatro (24) horas contadas a partir de la hora de presentación de las mismas la correspondiente Patente Provisional de Navegación, ordenando igualmente el registro del buque o embarcación.

El Estado se reserva el derecho de declarar sin lugar, siempre que exista causa justificada, cualquier solicitud de registro.

No se concederá registro de los buques o embarcaciones dedicadas al transporte internacional de personas o carga cuyo arqueo sea inferior a doscientas (200) toneladas brutas de registro. Tampoco se concederá a buques cuyo tiempo de existencia exceda de veinte (20) años, salvo que la Dirección General de la Marina Mercante haya técnicamente verificado que su certificado de confirmación de clase o de navegabilidad exigido en el artículo 48 numeral 5) tiene la vigencia y cumple con los requerimientos y medidas de seguridad establecidos en los Tratados y Convenios Internacionales para la seguridad de las personas y sus bienes, así como para la protección y preservación del medio marino.

Capítulo III - Del abanderamiento y nacionalidad de los buques

Los buques registrados provisionales o definitivamente en Honduras quedarán abanderados. El abanderamiento es el acto que autoriza a enarbolar legítimamente el pabellón nacional y se consuma con la entrega de la Patente de Navegación.

Los buques debidamente registrados y abanderados en Honduras tendrán, para todos lo efectos legales, la nacionalidad hondureña.

Los buques mercantes nacionales que sean objeto de un contrato de arrendamiento podrán ser autorizados por la Dirección General de la Marina Mercante para abanderarse, por el tiempo que dure el respectivo contrato, en el Estado de residencia de los arrendatarios. Asimismo los buques mercantes extranjeros arrendados por hondureños o extranjeros residentes en Honduras podrán ser autorizados por la Dirección para enarbolar por el tiempo que dure el correspondiente Contrato, el pabellón nacional.

En tales casos, el buque poseerá temporalmente la nacionalidad del Estado de abanderamiento, por lo que quedará sujeto a su jurisdicción y control.

El abanderamiento a que este artículo se refiere no podrá exceder de dos (2) años.

Los buques que obtengan una patente de navegación provisional hondureña en virtud de un contrato de fletamento deberán pagar al Tesoro Nacional un impuesto único de doscientos Dólares de los Estados Unidos de América ($200.00) mas diez centavos de Dólar ($0.10) por tonelada bruta, sin perjuicio de lo establecido en el Artículo 76 de la presente Ley.

La Dirección General de la Marina Mercante extenderá el certificado o permiso para que buques hondureños puedan registrar patentes especiales de navegación en un país extranjero, previo ingreso al Tesoro Nacional de doscientos Dólares de los Estados Unidos de América ($200.00) y ciento cincuenta Dólares ($150.00) si el permiso fuere para un certificado provisional de registro restringido.

Para que se extienda el certificado de cancelación de un registro paralelo, se deberá pagar al Tesoro Nacional doscientos Dólares de las Estados Unidos de América ($200.00).

Los requisitos que deberán cumplirse para los efectos de este artículo se establecerán reglamentariamente.

Los buques o embarcaciones nacionales enarbolarán únicamente el pabellón de Honduras y no podrán cambiarlo mientras se encuentre vigente la Patente de Navegación.

La Dirección General de la Marina Mercante no autorizará la matricula de un buque mientras no se le haya acreditado, mediante certificación extendida por autoridad competente del país donde la embarcación se encontraba registrada, que la misma ha sido dada de baja.

Lo dispuesto en el párrafo anterior no será aplicable en caso de que la autoridad competente del país en que el buque se encuentra registrado haya extendido una certificación que garantice que el buque causará baja en ese registro en el momento y fecha en que se practique una nueva inscripción. Tampoco será aplicable si en condiciones de reciprocidad se conviene con otro Estado que un buque pueda enarbolar la correspondiente bandera

En ningún caso un buque podrá estar simultáneamente inscrito en los registros de embarcaciones de dos (2) o más Estados.

El buque que navegue bajo los pabellones de dos (2) o más Estados no podrá invocar su nacionalidad hondureña frente a un tercer estado.

Lo dispuesto en este artículo se entenderá sin perjuicio de lo estatuido por el artículo 56, anterior.

Capítulo IV - De la patente de navegación

La Patente de Navegación será el documento por medio del cual se acreditará que el buque posee la nacionalidad hondureña y que ha sido autorizado para navegar enarbolando el pabellón nacional.

Servirá, asimismo, para acreditar la identidad del capitán o persona a la que ha sido conferido el mando del buque o embarcación. Los cambios en el mando que se produzcan serán anotados en la Patente por la Dirección General de la Marina Mercante, para lo cual se pondrán en sus conocimientos con la anticipación debida

La patente de Navegación, sea provisional o definitiva, contendrá los datos que figuren en el correspondiente registro respecto del buque o embarcación, así como el nombre, razón social o denominación de la empresa responsable de la operación de aquel, el número de registro provisional o definitivo, las actividades que podrá realizar y el lugar y fecha de su expedición.

La Patente de Navegación tendrá una duración de cuatro (4) años contados a partir de la fecha de su emisión.

El Estado se reserva el derecho de declarar sin lugar, siempre que exista causa justificada, cualquier solicitud de renovación de una patente.

Las Patentes de Navegación provisionales y definitivas vencidas o canceladas serán devueltas a la Dirección General de la Marina Mercante dentro de los dos (2) meses siguientes a la fecha de su vencimiento o cancelación.

El incumplimiento de lo prescrito en el párrafo anterior dará lugar a la aplicación de la multa prevista en esta Ley.

Los buques o embarcaciones registrados en Honduras deberán obtener nueva Patente de Navegación en cualquiera de los casos siguientes:

1) Por cambio de nombre del buque;

2) Por el cambio del propietario o arrendatario de la embarcación. En ambos casos con la correspondiente solicitud se acompañarán el original y una copia de los respectivos contratos;

3) Por cambios estructurales del buque o embarcación los que se probarán con una certificación extendida por el astillero que haya efectuado aquellos;

4) Por cambios en el tonelaje del buque los que se probarán con el certificado de arqueo que haya expedido una sociedad clasificadora de reconocido prestigio; y,

5) Por cambio de actividad del buque, para lo cual con la solicitud deberán de acompañarse los certificados técnicos que prueben que puede dedicare a la nueva actividad.

Los documentos que este artículo se refiere deberán estar debidamente legalizados.

La Dirección General de la Marina Mercante no extenderá nueva Patente de Navegación si el buque se encuentra hipotecado o pesa sobre el mismo algún gravamen o se encuentra bajo arrendamiento, a menos que medie autorización escrita del acreedor o acreedores o del presunto arrendador.

La Patente de Navegación se cancelará cuándo:

1) En estado de guerra el buque o embarcación se ponga al servicio de una nación enemiga o de sus aliados;

2) Existan indicios racionales de que el buque se dedica al contrabando o a realizar actividades de piratería u otros hechos análogos o al transporte ilegal de personas, drogas u estupefacientes, armas de guerra o comerciales u otras mercancías peligrosas sin la debida autorización;

3) El buque haya adquirido nueva nacionalidad;

4) La embarcación se encuentre en condiciones de innavegabilidad absoluta o se haya perdido según constancia extendida por la autoridad marítima competente;

5) Exista presunción fundada de pérdida de la embarcación después de transcurrido un (1) año desde la última noticia;

6) Se haya hecho el desguace de la embarcación;

7) Se dedique a una actividad diferente de la autorizada;

8) Se niegue a colaborar sin justa causa con las autoridades hondureñas en casos de emergencias nacional;

9) Se encuentre en mora en el pago de los impuestos; y,

10) Lo soliciten los propietarios, navieros o armadores del buque.

La Patente de Navegación también podrá cancelarse si el responsable de la conducción del buque impide a las autoridades hondureñas competentes el acceso al mismo cuando traten de cumplir con sus obligaciones legales o reglamentarias o cuando no hayan comunicado oportunamente a la Dirección General de la Marina Mercante los cambios hechos a las características fundamentales del buque.

De presentarse algunas de las situaciones a que se refiere el artículo anterior, la Dirección General de la Marina Mercante, antes de resolver, oirá al representante en Honduras del titular del buque. Si dentro de los sesenta (60) días calendario siguiente dicho representante no hubiere desvanecido los cargos, la Dirección General emitirá la resolución que corresponda.

Las embarcaciones dedicadas al tráfico internacional con fines comerciales y las dedicadas a la pesca de altura y alta mar, pagarán una tasa anual en concepto de servicio de inspección conforme a la escala siguiente: 1) De cinco (5) a quinientas (500) toneladas brutas de registro, cuatrocientos dólares ($ 400) de los Estados Unidos de América; 2) De quinientas una (501) hasta cinco mil (5,000) toneladas brutas de registro, quinientos dólares ($500) de los Estados Unidos de América; 3) de cinco mil una (5001) hasta quince mil (15,000) toneladas brutas de registro, un mil dólares ($1000) de los Estados Unidos de América; y, 4) De quince mil una (15,001) toneladas brutas de registro en adelante, un mil doscientos dólares ($1,200) de los Estados Unidos de América.

Los demás buques pagarán por el mismo servicio una tasa anual de dos mil lempiras (Lps.2000)

Los casos previstos en los numerales uno y dos del artículo 66 anterior, a los buques o embarcaciones serán decomisados por la Dirección General de la Marina Mercante y vendidos en pública subasta.

La cancelación de la Patente de Navegación en caso previsto en el numeral (10) del Artículo 66, precedente, procederá siempre que el interesado presente ante la Dirección General de la Marina Mercante la documentación probatoria de que ha pagado las obligaciones que tenga pendientes en Honduras, bien sea con el Estado o con particulares.

Capítulo V - De la documentación de los buques

Los buques o embarcaciones de nacionalidad hondureña llevarán siempre abordo los documentos siguientes:

1) La Patente de Navegación;

2) Los certificados de clasificación y de arqueo;

3) Los certificados de seguridad en particular los exigidos por los convenios marítimos de que Honduras forme parte;

4) Certificado de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL), en que conste que le ha asignado al buque la estación de radio, sus frecuencias y letras de llamada;

5) Un diario de navegación y, en su caso un cuaderno de Bitácora debidamente autorizado por la Dirección General de la Marina Mercante;

6) Un diario de máquinas;

7) Un rol de contabilidad;

8) Un rol de despacho y de dotación;

9) Una lista de pasajeros en su caso;

10) Un listado o libro de cargamento;

11) Un ejemplar de la Constitución de la República de la presente Ley y sus Reglamentos, de los Códigos de Comercio y del Trabajo y de la Ley del Registro Nacional de las Personas; y,

12) Los demás certificados y documentos relativos a la lucha contra la contaminación marina, a la sanidad exterior, al régimen aduanero y los demás que procedan de acuerdo con la legislación nacional y con los convenios internacionales de que Honduras sea parte.

En el Diario de Navegación se anotarán todas las vicisitudes ocurridas durante el desplazamiento del buque, así como los sucesos más importantes producidos durante las singladuras que tengan relación con el buque, la dotación, la carga y los pasajeros.

Se anotarán igualmente, los actos realizados por el capitán de la embarcación en el ejercicio de funciones públicas.

En los buques que vayan enrolados dos (2) o más oficiales de puente se llevará un cuaderno de bitácora en el que los pilotos de guardia registrarán cuantas vicisitudes náuticas y meteorológicas se produzcan durante la navegación.

En el Diario de Máquinas se anotará el régimen de marcha y el de mantenimiento, las averías, reparaciones y en general, los acontecimientos relacionados con el funcionamiento de las máquinas y demás elementos e instalaciones vinculadas con aquellas.

El Rol de Despacho y Dotación es el documento que acreditará el viaje que está realizando el buque o embarcación, así como el hecho de que ha zarpado previo cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios relacionados con su despacho.

Dicho rol, además, expresará la identidad, domicilio, nacionalidad, puesto a bordo, clase de contrato de trabajo, certificados de capacitación y fechas de enrolamiento y des enrolamiento de los miembros de la dotación.

Los libros, roles y demás documentos a que se refiere el presente capítulo se conservarán durante un (1) año contando a partir del último asiento practicado. Esta obligación subsistirá aun cuando el buque haya cambiado de nombre, propiedad o pabellón.

En caso de cambio de nombre, propiedad o pabellón del buque los libros, roles y demás documentos se depositarán en la Dirección General de la Marina Mercante.

Las personas que acrediten un interés legítimo podrán examinar y copiar los documentos en referencia los reglamentos de la presente ley establecerá los procedimientos a seguir para darle cumplimiento a esta norma.

Capítulo VI - De los derechos por matrícula y otros gravámenes

La inscripción de una embarcación en el Registro de Buques causará un derecho por matrícula que estará sujeto a las reglas siguientes:

  1. Embarcaciones dedicadas al tráfico internacional o actividades pesqueras de altura o de alta mar:

a) De cinco (5) a quinientas (500) toneladas brutas de registro, doscientos cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($250.00);

b) De quinientas una (501) a mil (1000) toneladas brutas de registro, Cuatrocientos dólares ($400) de los Estados Unidos de América;

c) De mil una (1001) a dos mil (2000) toneladas brutas de registro, quinientos dólares ($500) de los Estados Unidos de América;

ch) De dos mil una (2,001) a cinco mil (5,000) toneladas brutas de registro, Setecientos Cincuenta Dólares ($750) de los Estados Unidos de América;

d) De cinco mil una (5,001) a diez mil (10,000) toneladas brutas de registro, un mil quinientos Dólares ($1,500) de los Estados Unidos de América y

e) Diez mil una (10,001) toneladas brutas de registro en adelante, Tres mil dólares ($3,000) de los Estados Unidos de América.

No obstante lo anterior, si una persona registra varios buques en una misma fecha, se sumará el tonelaje de todos ellos y al total que resulte se aplicará la tarifa que corresponda, por lo que todas las embarcaciones se tomarán como una sola nave;

  1. Embarcaciones mayores de veinte (20) toneladas dedicadas al cabotaje o a la pesca que naveguen habitualmente en aguas hondureñas: dos mil lempiras (Lps. 2,000);
  2. Embarcaciones hasta de veinte (20) toneladas pero más de una (1) dedicadas al cabotaje o a la pesca y que naveguen habitualmente en aguas hondureñas: mil lempiras (Lps. 1,000);
  3. Embarcaciones de placer de más de doscientas (200) toneladas brutas de registro que naveguen en aguas internacionales con fines de lucro: Dos mil dólares ($2000) de los Estados Unidos de América;
  4. Embarcaciones de placer de más de doscientas (200) toneladas brutas de registro que naveguen en aguas internacionales sin fines de lucro: un mil dólares ($1000) de los Estados Unidos de América; y,
  5. Embarcaciones de placer de más de una (1) tonelada bruta de registro que naveguen habitualmente en aguas jurisdiccionales de Honduras. Dos mil lempiras (L. 2,000.00).
  6. Buques de recreación y deportes sin fines de lucro menores de doscientas (200) toneladas brutas que no naveguen en aguas internacionales, tales como yates de placer, motos acuáticas, veleros, catamaranes y similares que naveguen en aguas nacionales de otros países pagarán por concepto de matrícula e impuesto de tonelaje setecientos Dólares de Estados Unidos de América ($700.00).

Todas las embarcaciones sin fines de lucro enunciadas en los incisos anteriores pagarán los años subsiguientes un setenta y cinco por ciento (75%) por derecho de matrícula inicial, para poder conservar su matrícula hondureña, y quedarán exentas al pago de inspección anual

La inscripción provisional de una embarcación dedicada al tráfico internacional en el Registro de Buques causará una tasa de cien ($100) dólares de los Estados Unidos de América. La de buques que habitualmente naveguen en aguas territoriales de Honduras causará una tasa de quinientos lempiras (L.500.00).

Los buques dedicados al tráfico internacional con fines comerciales y las dedicadas a la pesca de altura y alta mar, pagarán el impuesto de tonelaje por año emergente, computado a partir de la fecha de emisión de la patente de navegación y estará sujeto a las reglas siguientes:

  1. De cincuenta (50) a doscientas (200) toneladas brutas de registro, ciento cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América US$ (150.00).
  2. De doscientos una (201) hasta quinientos (500) toneladas brutas de registro, doscientos cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($250.00);
  3. De quinientos una (501) hasta un mil (1,000) toneladas brutas de registro, cuatrocientos Dólares de los Estados Unidos de América ($400.00);
  4. De mil una (1,001) a dos mil (2,000) toneladas brutas de registro, quinientos Dólares de los Estados Unidos de América ($500.00);
  5. De dos mil una (2,001) hasta cinco mil (5,000) toneladas brutas de registro, setecientos cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($750.00);
  6. De cinco mil una (5,001) hasta diez mil (10,000) toneladas brutas de registro, un mil quinientos Dólares de lo Estados Unidos de América ($1,500.00); y,
  7. De diez mil una (10,001) toneladas brutas de registro en adelante, diez centavos de Dólar de los Estados Unidos de América ($0.10) por tonelada bruta de registro.

Las embarcaciones mayores de dos mil (2,000) toneladas brutas de registro que requieran de una patente provisional por un solo viaje o por noventa (90) días, pagarán lo siguiente:

  1. De dos mil una (2,001) hasta cinco mil (5,000) toneladas brutas de registro, cincuenta centavos de Dólar de los Estados Unidos de América ($0.50), por tonelada;
  2. De cinco mil una (5,001) hasta diez mil (10,000) toneladas brutas de registro, treinta centavos de dólar de los Estados Unidos de América ($030), por toneladas veinte mil (20,000) toneladas brutas de registro, veinte centavos de Dólar de los Estados Unidos de América (0.20), por tonelada; y,
  3. De veinte mil una (20,001) toneladas brutas de registro en adelante, diez centavos de Dólar de los Estados Unidos de América, ($0.10) por tonelada.

Las embarcaciones mayores de veinte (20) toneladas dedicadas al cabotaje o a la pesca que naveguen habitualmente en aguas hondureñas pagarán un impuesto anual por tonelaje de un mil lempiras (L1,000.00)

Las embarcaciones menores de veinte (20) toneladas pero de más de una (1) dedicadas al cabotaje o a la pesca que naveguen habitualmente en aguas hondureñas pagarán un impuesto anual de setecientos lempiras (L.700.00)

La inscripción del título de propiedad de un buque o embarcación que habitualmente navegue en aguas internacionales causará una tasa de cien dólares ($100.00) de los Estados Unidos de América.

La inscripción del título de propiedad de un buque que habitualmente navegue solo en aguas hondureñas causará una tasa de quinientos lempiras (L.500.00)

La inscripción provisional de cualquier gravamen que pese sobre un buque causará una tasa de cien dólares ($100.00) de los Estados Unidos de América.

Los cobros por la emisión o autorización de documentos y la prestación de los siguientes servicios se cobrarán los montos que a continuación se detallan:

  1. La cancelación en registro de matrícula y emisión de su respectivo certificado, Quinientos Dólares de los Estados Unidos de América ($500.00).
  2. La renovación de una Patente provisional o definitiva que se haya perdido, deteriorado o destruido, Ochenta Dólares de los Estados Unidos de América ($80.00).
  3. La expedición de una Patente de Navegación debido al cambio de nombre o del propietario del buque, o por transformación del mismo, Cuatrocientos Dólares de los Estados Unidos de América ($400.00).
  4. La regulación de condiciones de tripulación mínima y la emisión de su respectivo certificado, Cien Dólares de los Estados Unidos de América ($100.00), cuya validez estará ligada a la de la Patente Definitiva.
  5. Refrendo de Certificado Internacional de Protección del Buque (PBIP) Quinientos Dólares de los Estados Unidos de América ($500.00)
  6. Visita Oficial Diurna del Buque, Cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($50.00);
  7. Visita Oficial Nocturna del Buque, Setenta y Cinco Dólares de los Estados Unidos de América ($75.00);
  8. Reinspección del Estado Rector de Puerto, Cien Dólares de los Estados Unidos de América ($100.00);
  9. Investigación de Accidentes, Cien Dólares de los Estados Unidos de América ($100.00);
  10. Promoción de la Bandera, Tres Centavos de Dólares de los Estados Unidos de América ($0.03); por tonelada.
  11. Auditorias de segundas partes a Organizaciones Reconocidas (ORs) y Organizaciones de Protección Reconocidas (OPRs). Quinientos Dólares de los estados Unidos de América ($500.00) mas viáticos y otros gastos de viaje;
  12. Autorización del Libro Diario de Navegación, Cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($50.00);
  13. Autorización del Libro Diario de Máquinas, Cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($50.00);
  14. Autorización del Libro de Hidrocarburos, Cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($50.00);
  15. Autorización del Libro de Registro de Carga (Petroleros), Cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($50.00);
  16. Autorización del Libro de Registro de Basura, Cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($50.00) y,
  17. Investigación de Accidentes, Cien Dólares de los Estados Unidos de América ($100.00); anuales.

Por la emisión del Certificado de Navegabilidad para buques de tráfico nacional, Seiscientos Lempiras (Lps. 600.00);

Por el laminado de documentos marítimos, conforme al tamaño del mismo: de Treinta Lempiras (Lps. 30.00) a Cincuenta Lempiras (Lps.50.00), valores que deberán adecuarse al comportamiento de los precios del mercado.

Los recursos percibidos por los cobros consignados en el presente artículo, pasarán a formar parte del Fidecomiso creado mediante Decreto n.° 836-B del 16 de agosto de 1995, que contiene el Reglamento de Inspección, Reconocimiento y Expedición de Certificado de Seguridad Marítima.

La extensión de la Libreta de Identificación del Marino o del Certificado de Competencia, causará las tazas siguientes:

1) Si el buque se dedica a la navegación de altura o internacional

a) Capitán: ciento cincuenta dólares ($150.00) de los Estados Unidos de América,

b) Primer Oficial de Cubierta: Ciento veinticinco dólares ($125.00) de los Estados Unidos de América,

c) Segundo Oficial de Cubierta: Cien dólares ($100.00) de los Estados Unidos de América,

ch) Tercer Oficial de Cubierta: Setenta y cinco dólares ($75) de los Estados Unidos de América

d) Oficial de Comunicaciones: Cincuenta dólares ($50) de los Estados Unidos de América,

e) Jefe de Máquinas: Ciento cincuenta dólares ($150) de los Estados Unidos de América;

f) Primer Oficial de Máquinas: Ciento veinticinco dólares ($125) de los Estados Unidos de América;

g) Segundo Oficial de Máquinas: Cien dólares ($ 100) de los Estados Unidos de América;

h) Tercer Oficial de Máquinas: Setenta y cinco dólares ($75) de los Estados Unidos de América

i) Marineros de cubierta o máquinas; Diez Dólares de los Estados Unidos de América ($10.00).

2) Si el buque se dedica a la navegación en aguas jurisdiccionales hondureñas:

a) Capitán: Quinientos lempiras (L 500);

b) Primer Oficial de Cubierta: Cuatrocientos lempiras (L400);

c) Segundo Oficial de Cubierta: Trescientos cincuenta lempiras (L350);

ch) Tercer Oficial de Cubierta: Trescientos lempiras (L.300);

d) Oficial de Comunicaciones. Doscientos lempiras (L.200);

e) Práctico de Costa o Patrón de Pesca: Quinientos lempiras (L.500);

f) Jefe de Maquinas: Quinientos lempiras (L.500);

g) Primer Oficial de máquinas: Cuatrocientos lempiras (L.400);

h) Segundo Oficial de Maquinas: Trescientos cincuenta lempiras (L.350);

i) Tercer oficial de máquina: Cien Lempiras (Lps. 100.00); y,

J) Marineros de Cubiertas o Máquinas: Cien lempiras (L100).

La reposición de los documentos a que este Artículo se refiere causará el derecho correspondiente, más un recargo del veinticinco por ciento (25%).

Los impuestos y tasas a que esta Ley se refiere se pagarán en la Tesorería General de la República o en la institución bancaria que aquella haya autorizado para tal efecto, en Dólares de los Estados Unidos de América o en su equivalente en Lempiras, al cambio oficial al momento de efectuarse la operación.

La Dirección General de la Marina Mercante no hará los registros solicitados ni extenderá las certificaciones y demás documentos mencionados en la presente Ley, mientras no se le entregue el comprobante de pago respectivo.

Por los actos a que este capítulo se refiere no podrá exigirse o solicitarse ninguna suma distinta de las señaladas en el mismo.

Los contraventores de esta norma serán destituidos de sus cargos y sometidos a juicio por el delito de abuso de autoridad y violación de los deberes de los funcionarios.

Título IV - Del registro de la propiedad hipotecas y demás gravámenes navales

Capítulo Navales

Los buques o embarcaciones que formen parte de la marina nacional podrán adquirirse en propiedad y transmitirse o traspasarse a título gratuito u oneroso.

También podrán gravarse o hipotecarse.

Todos estos actos se regirán por lo dispuesto en el Código de Comercio y, supletoriamente, en Código Civil.

Los actos constitutivos, traslativos o extintivos de la propiedad u otros derechos reales sobre un buque abanderado en Honduras o sobre sus partes esenciales, así como las hipotecas y demás gravámenes que lo afecten, se inscribirán en el Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil dependiente del Poder Judicial mientras se emite una Ley especial.

La inscripción, los requisitos que deben cumplirse para obtenerla y los procedimientos a seguir, serán los que determinan las normas legales a que está sujeto el Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil mientras se emite la ley especial a la que se refiere el artículo anterior, por el Registro de Buques se cobrará los valores siguientes:

  • Buques de una (1) a un mil toneladas de registro bruto; Doscientos Cincuenta Dólares de los Estados Unidos de América ($250.00);
  • Buques de mil una (1,001) a Diez Mil (10.000) toneladas brutas de registro: Cuatrocientos Dólares de los Estados Unidos de América ($400.00); y,
  • Buques de más de diez mil (10,000) toneladas brutas de registro; Seiscientos Dólares de los Estados Unidos de América ($600.00).

La boleta original de pago efectuado a favor de la Tesorería General de la República se agregará al expediente respectivo; tales actos regístrales no causarán ningún otro pago en concepto de timbres de contratación o de registro.

El Registro de Buques estará en todo momento coordinado con el Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil respecto de las materias a que este capítulo se refiere.

La cancelación del asiento de una embarcación en el Registro de Buques requerirá de la previa cancelación de la correspondiente inscripción en el Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil.

Las demás circunstancias modificatorias de una inscripción se reflejarán primero en el Registro de Buques.

Título V - De la Dirección y Administración de la Marina Mercante y del Servicio Público de Salvamento

Capítulo I - De la Dirección y Administración de la Marina Mercante

La administración, control y coordinación de todas las actividades relacionadas con la Marina Mercante y el transporte marítimo, la Seguridad Marítima y la protección del medio ambiente marítimo estará a cargo de la Dirección General de la Marina Mercante, que funcionará como una entidad desconcentrada del Poder Ejecutivo. Sus relaciones con este las mantendrá a través de la Secretaría de Estado en los Despachos de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (SOPTRAVI).

La Dirección General de la Marina Mercante tendrá las atribuciones siguientes:

1) Cumplir y hacer cumplir la Constitución de la República, los convenios internacionales marítimos de los que Honduras forme parte, la presente Ley y las demás disposiciones legales y reglamentarias que guarden relación con sus cometidos;

2) Asesorar al Poder Ejecutivo en la formulación de las políticas a seguir respecto al transporte marítimo, la Marina Mercante y demás asuntos de su competencia;

3) Controlar el tráfico marítimo en coordinación con la Fuerza Naval dependiente de las Fuerzas Armadas;

4) Dirigir y controlar las actividades relacionadas con la búsqueda y salvamento marítimos y la lucha contra la contaminación del medio marino producida desde buques y artefactos navales que se encuentran en aguas hondureñas;

5) Efectuar la visita de los buques nacionales y extranjeros y controlar, conjuntamente con las autoridades de migración, la presencia en Honduras de la tripulación de las embarcaciones;

6) Autorizar y supervisar el funcionamiento de astilleros y talleres que tengan como finalidad la construcción, reparación, y mantenimiento de buques y artefactos navales;

7) Autorizar, inscribir y controlar las actividades de las personas dedicadas a asuntos marítimos tales como los de practicaje, remolque, agenciamiento marítimo, corretaje de naves y de carga, dragado, clasificación, reconocimiento, buceria, contabilidad marítima, salvamento, y comunicaciones marítimas, conforme lo determinen los respectivos reglamentos;

8) Asesorar al Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP) en el entrenamiento de gente de mar y realizar los esfuerzos necesarios para el establecimiento de un centro de formación profesional de la gente de mar;

9) Vigilar las actividades que realicen en Honduras los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros y ejercitar las acciones legales que sean necesarias cuando su comportamiento sea lesivo a los intereses nacionales;

10) Mantener al día toda la información relacionada con la Marina Mercante;

11) Reglamentar las funciones de la Capitanía de Puerto y las demás actividades que determina la presente Ley;

12) Autorizar y controlar los trabajos de dragado, relleno y demás obras de ingeniería oceánica;

13) Regular, autorizar y controlar la construcción y uso de las estructuras artificiales que se levanten en las aguas territoriales de Honduras;

14) Colaborar con las dependencias del Poder Ejecutivo para el logro de los fines que se pone a su cargo la presente Ley;

15) Impulsar el estudio y solución de los problemas del transporte marítimo y simplificar la documentación relacionada con el mismo;

16) Proponer al Poder Ejecutivo, por medio de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, acciones o medidas relacionadas con los impuestos y tasas contenidas en esta Ley, si lo creyere oportuno;

17) Velar por el uso eficiente de las vías de comunicación marítima y de los medios y vehículos disponibles; y,

18) Las demás que resulten de los convenios marítimos internacionales de los que Honduras sea parte o de la presente Ley y sus Reglamentos.

La organización interna de la Dirección General de la Marina Mercante, será determinada por los reglamentos de la presente Ley.

El reclutamiento del personal de la mencionada Dirección General se hará mediante concurso y teniendo únicamente en cuenta la capacidad y la honestidad de los interesados. Los funcionarios y empleados que se nombren con prescindencia de lo establecido en el párrafo anterior, no podrán ser remunerados con fondos del Estado y todos los actos que realicen serán nulos de pleno Derecho. Los responsables de las correspondientes acciones de personal, además, serán destituidos de sus cargos y acusados criminalmente por el delito de abuso de autoridad.

La Fiscalía General de la República velará por el riguroso cumplimiento de esta disposición.

Para ser Director General o Subdirector General de la Marina Mercante se requiere ser hondureño por nacimiento, mayor de treinta (30) años, estar en libre ejercicio de los derechos civiles, no tener cuentas pendientes con el Estado, poseer título universitario y cinco (5) años de experiencia profesional, por lo menos.

El Director y Subdirector serán nombrados por el Presidente de la República quien lo escogerá de una terna propuesta por la Procuraduría General de la República.

El Poder Ejecutivo por medio de la Secretaria de Estado en los Despachos de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (SOPTRAVI) determinará las funciones del Director General de la Marina Mercante y demás personal de esta dependencia, así como sus relaciones con esa Secretaria de Estado.

Lo relativo a tasas, derechos, valores y demás gravámenes y cobros establecidos en la Ley de la Marina Mercante, solo podrán ser modificados por el Congreso Nacional, previa opinión de la Secretaría de Estado en el Despacho de Finanzas.

La Dirección General de la Marina Mercante contará con una Capitanía en cada puerto mayor y en los menores que la misma Dirección determine.

Los capitanes de puerto deberán ser hondureños por nacimiento, mayores de veinticinco (25) años, encontrarse en el libre ejercicio de sus derechos civiles, no tener cuentas pendientes con el Estado y contar con un titulo profesional de nivel medio, por lo menos.

Tendrán derecho preferente a desempeñar tal cargo las personas que reuniendo los requisitos anteriores hayan realizado, además, estudios en escuelas de marina mercante o naval o que hayan recibido entrenamiento para cumplir dicha función.

Las Capitanías de Puerto cumplirán, dentro de sus respectivas jurisdicciones, las funciones que mediante disposiciones reglamentarias les asigne la Dirección General de la Marina Mercante. En particular les corresponderá:

1) Autorizar o prohibir la entrada y salida de buques en las aguas territoriales de Honduras;

2) Determinar por razones de seguridad marítima las zonas de fondeo y de maniobra en los espacios marítimos de Honduras, sin perjuicio de las facultades de la Autoridad Portuaria respecto del fondeo y la asignación de puestos en la zona de servicios de los puertos;

3) Regular el uso de los canales de entrada y salida de los puertos.;

4) Regular las maniobras, incluido el atraque, a realizar por buques que porten mercancías peligrosa o presenten condiciones excepcionales;

5) Vigilar y regular y, oportunamente, prestar los servicios de practicaje y remolque cuando estos sean necesarios;

6) Inspeccionar o supervisar la inspección técnica de los Buques y las mercancías peligrosas que se hallen a bordo de los mismos y cooperar con las autoridades portuarias y Aduaneras en la estiba y desestiba de tales mercancías con fines de seguridad marítima;

7) En general, cumplir todas aquellas funciones relativas a la seguridad marítima, al salvamento marítimo y la lucha contra la contaminación del medio ambiente marítimo hondureño.

Las autoridades aduaneras, de migración portuaria y de la policía estarán obligadas a prestarle a la Dirección General de la Marina Mercante, dentro de sus respectivas competencias, la ayuda que requiera para el logro de sus cometidos.

Las diferencias que se susciten entre tales dependencias serán resueltas por el Poder Ejecutivo a través de las Secretarías de Estado que correspondan.

Capítulo II - Del servicio público de salvamento

El servicio público de salvamento de la vida humana en el mar y de la lucha contra la contaminación del medio marino se prestará por la Dirección General de la Marina Mercante con la colaboración de las demás dependencias del Poder Ejecutivo y, en particular, de la Secretaría de Estado en el Despacho del Ambiente, de la Fuerza Naval dependiente de las Fuerzas Armadas y de la Autoridad Portuaria. Tales servicios se prestarán de acuerdo con los planes y programas acordados por las dependencias gubernamentales mencionadas.

Los planes a que se refiere el artículo anterior tendrán como objetivos básicos:

1) Coordinar la actuación de las distintas instituciones capaces de realizar operaciones de búsqueda, salvamento de vidas humanas y lucha contra la contaminación marina;

2) Establecer un sistema de control de tráfico marítimo que cubra la totalidad de las costas nacionales a través de centros regionales y locales; y,

3) Formar personal especializado para que oportunamente dirija y coordine las operaciones de búsqueda y salvamento y la lucha contra la contaminación marina.

Capítulo III - De la garantía de la actividad marítima y de la navegación

Sección I - Del hundimiento de buques

La Dirección General de la Marina Mercante previo informe de la Capitanía de Puerto respectiva, conjuntamente con la Autoridad Portuaria, adoptará las medidas que sean necesarias para evitar el hundimiento de buques en los puertos nacionales.

Con tal fin, requerirá al propietario, arrendatario, armador o gestor naviero para que el buque abandone el puerto o lo haga objeto de reparación. Si no es atendido el requerimiento dentro del plazo fijado por dicha Dirección podrá trasladar el buque a un sitio donde no perjudique la actividad portuaria, la navegación o la pesca o, si es necesario, proceder a su hundimiento. Los gastos que realice en tales operaciones serán por cuenta de la persona natural o jurídica requerida.

Si fuere necesario el hundimiento de un buque en las aguas de un puerto, la Dirección General de la Marina Mercante, de común acuerdo con la Autoridad Portuaria señalará a su propietario, arrendatario, armador o gestor naviero, por medio de su representante en Honduras, así como la correspondiente empresa aseguradora, el lugar en el que debe situar sus restos y el plazo dentro del que deben realizar la operación. Determinarán, además, las medidas de seguridad a tomar y las garantías que se deben ofrecer por aquellos.

Lo dispuesto en los artículos anteriores se observará también cuando se trate del rescate de un buque hundido.

El incumplimiento de las órdenes impartidas por la Dirección General de la Marina Mercante y la Autoridad Portuaria para darle cumplimiento a lo prescrito en este Capítulo, dará lugar al uso de los medios de ejecución forzosa previstos en el Derecho nacional. Los gastos en todo caso serán sufragados por el propietario, arrendatario, armador o naviero.

Sí el peligro de hundimiento, el hundimiento o el rescate de un buque tuviere lugar fuera de un puerto pero dentro del espacio marítimo hondureño, las acciones a que este capítulo se refiere deberán ser tomadas por la Dirección General de la Marina Mercante a través de la Capitanía de puerto más próximo.

Sección II - De las operaciones de desagüe y de la prevención de actividades ilícitas

Las operaciones de desguace de buques, instalaciones marítimas y material marítimo inservible se llevarán a cabo de conformidad con las disposiciones que adopten conjuntamente la Dirección General de la Marina Mercante, la Secretaría del Medio Ambiente y la Autoridad Portuaria.

Tales disposiciones estarán orientadas a neutralizar cualquier peligro para las personas, la navegación o el medio ambiente marítimo.

El Poder Ejecutivo a través de la Dirección General de la Marina Mercante, podrá impedir, restringir o condicionar la navegación de determinadas categorías de buques civiles en las aguas territoriales de Honduras con el fin de prevenir o evitar la realización de actividades ilícitas o el ejercicio de cualquier tráfico prohibido.

Sección III - De la protección de la libre navegación

Si uno o varios buques impidiesen o estorbasen el libre acceso a un puerto, canal o vía navegable, o libre tránsito por los mismos la Dirección General de la Marina Mercante, conjuntamente con la Autoridad Portuaria, tomarán todas las medidas que resulten precisas para restablecer la legalidad infringida o la navegación afectada.

Si las órdenes impartidas no fueren cumplidas, las mencionadas autoridades ejercitarán las acciones legales que sean precisas para el logro de lo dispuesto. Ordenarán, además, detener o retener el buque o buques en los lugares que determinen hasta que se restablezca la normalidad.

Los gastos que se realicen serán cubiertos por los correspondientes propietarios, arrendatarios, armadores, navieros o gestores navieros.

Sección IV - De las reglas a seguir en caso de naufragio

El capitán de un buque, o quien haga sus veces, que haya naufragado o perdido parte de su carga en cualquier sitio de las aguas territoriales de Honduras notificará los hechos a la Capitanía de Puerto más próxima y en la brevedad posible.

La misma obligación tendrá los comandantes o capitanes de aeronaves que se hayan accidentado en las mismas aguas.

La notificación se hará por escrito y deberá contener una relación sumaria del accidente, incluyendo sus causas el lugar y circunstancias del mismo, el número de personas a bordo, la clase y tamaño del buque o aeronave, el combustible que llevaba de consumo, la clase y cantidad de la carga, en especial de la clasificada como peligrosa, y las medidas de salvamento adoptadas o que se proponen adoptar.

La Dirección General de la Marina Mercante, conjuntamente con la Autoridad Portuaria, dispondrá los medios materiales y personales que puedan resultar necesarios para evitar la pérdida o el robo de los bienes naufragados o accidentados.

Informarán, asimismo, a los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros sobre los bienes siniestrados o accidentados que pudieron rescatarse a fin de que puedan adoptar las medidas urgentes que más convengan a sus intereses.

Los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros y los propietarios de la carga hundida y sus aseguradores estarán obligados a realizar de inmediato las operaciones de señalización, balizamiento y de prevención de la contaminación que sea precisa para la salvaguardia de los intereses nacionales.

La puesta en práctica de tales medidas se hará con estricto apego a las instrucciones y órdenes impartidas por la Dirección General de la Marina Mercante y la Autoridad Portuaria.

Si las personas obligadas no iniciaren o concluyeren la remoción en los plazos establecidos por la Dirección General de la Marina Mercante y la Autoridad Portuaria, el buque, la carga y los demás bienes naufragados serán removidos por dichas autoridades bien sea directamente o por medio de terceros contratados al efecto.

Todos los gastos en que incurran correrán a cargo del propietario, arrendatario, armador o naviero.

El buque, aeronave, artefactos, restos del naufragio y demás bienes relacionados con el mismo servirán para garantizar el pago de los gastos. En caso de necesidad, la Dirección General de la Marina Mercante y la Autoridad Portuaria, seguirán los trámites legales pertinentes para vender tales bienes y recuperar el importe de los gastos.

Si el producto de la venta no fuere suficiente para cubrir los gastos, los obligados a la remoción seguirán siendo personalmente responsables por la diferencia, cuyo pago se exigirá por la vía ejecutiva.

Si efectuada la venta hubieren excedentes, estos ingresaran a la Tesorería General de la República.

Si la remoción fuere practicada por terceros contratados por la Dirección General de la Marina Mercante y la Autoridad Portuaria, deberán rendir previamente caución suficiente que garantice el buen éxito de las operaciones.

Si el buque, aeronave, artefactos, restos u otros bienes siniestrados fueren de propiedad desconocida, la información a que se refiere el artículo 113, precedente, será publicada en tres (3) de los diarios de mayor circulación en el país, con intervalos de una (1) semana para los fines consiguientes. Si fuere conocida únicamente la nacionalidad del buque o aeronave, además de las publicaciones indicadas se dará aviso al cónsul de la nación respectiva.

En lo demás se estará a lo establecido en esta sección.

Los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros de los buques a que se refiere el artículo anterior, estarán obligados a la remoción de los bienes naufragados y de los bienes hundidos siempre que resulte afectado el tráfico, la navegación o los recursos naturales.

La Dirección General de la Marina Mercante conjuntamente con la Autoridad Portuaria, establecerán el plazo dentro del que deberán realizarse la remoción y los procedimientos a seguir.

Adoptarán, igualmente las medidas de seguridad que deberán seguirse en lo futuro para evitar nuevos naufragios o hundimientos en las aguas nacionales.

Título VI - De las infracciones, sanciones y otras medidas

Capítulo I - De las infracciones

Para los efectos de la presente Ley constituye infracción toda contravención o intento de contravención del presente ordenamiento jurídico, de los convenios marítimos de que Honduras forma parte y de los reglamentos que se emitan con base en esta ley o en los convenios señalados.

Las infracciones serán leves, graves y muy graves.

Serán infracciones leves:

1) En lo que se refiere al uso del puerto y sus instalaciones:

a) El incumplimiento de las disposiciones establecidas por la Dirección General de la Marina Mercante en el ámbito de un puerto en relación con las operaciones marítimas;

b) La realización de operaciones marítimas en el ámbito de un puerto con peligro para las obras, instalaciones y equipo portuarios o para otros buques sin tomar las precauciones necesarias;

c) El incumplimiento de las normas establecidas por la Dirección General de la Marina Mercante en materia de seguridad marítima o de contaminación del medio ambiente marítimo;

ch) Cualquier otra acción u omisión análoga a las anteriores que cause daños o menoscabos a los bienes del Estado o a su uso o explotación.

2) En lo que se refiere a las actividades sujetas a previa autorización:

a) El suministro incorrecto o deficiente de información a la Dirección General de la Marina Mercante; y,

b) El incumplimiento total o parcial de otras obligaciones establecidas en la presente Ley o sus reglamentos.

3) Infracciones contra la seguridad marítima:

a) Las acciones de las personas embarcadas que, en estado de ebriedad o bajo influencia de sustancias psicotrópicas, drogas tóxicas o estupefacientes, pongan en peligro la seguridad del buque; y,

b) los actos contrarios a las disposiciones reglamentarias dictadas por el capitán u oficialidad del buque que sean susceptibles de perturbar la seguridad de la navegación.

4) Infracciones contra la ordenación del tráfico marítimo:

a) La falta de presentación por parte del capitán del buque o de la persona que haga sus veces de la documentación exigida por esta Ley;

b) El incumplimiento de las normas reglamentarias establecidas por la Dirección General de la Marina Mercante sobre carga y descarga de mercancías, en particular de las peligrosas, y sobre el embarque o desembarque de pasajeros:

c) La navegación de cualquier clase de buques o artefactos destinados al transporte, pesca o recreo en las franjas contiguas a la costa a una velocidad mayor de las que firmen los reglamentos de la presente ley

ch) La navegación realizada, salvo causa de fuerza mayor, por cualquier clase de buques o artefactos destinados a usos deportivos fuera de las áreas balizadas para acceso a la costa o en las zonas reservadas para fines recreativos; y,

d) El incumplimiento del deber de facilitar información legalmente exigible a la Dirección General de la Marina Mercante o hacerlo de manera incorrecta o deficiente.

5) Infracciones relativas a la contaminación del medio marino:

a) El incumplimiento de las normas reglamentarias que tengan como finalidad el mantenimiento de la limpieza de las aguas; y,

b) La realización de reparaciones, carenas u otros actos análogos susceptibles de causar contaminación en el medio ambiente marítimo.

Serán infracciones graves cualquiera de las tipificadas en el artículo anterior, si lesionan a una persona y le producen incapacidad laboral por un período no superior de siete (7) días o le ocasionan daños o perjuicios de más de cincuenta mil lempiras (L. 50,000.00) pero menores de quinientos mil (L. 500,000.00) o si ponen en peligro la seguridad del buque o de la navegación, lo mismo que la reincidencia en cualquiera de ellas.

También serán infracciones graves las siguientes:

1) Infracciones relativas al ejercicio de actividades en el puerto:

a) Las que supongan o impliquen riesgo grave para las personas;

b) El vertido no autorizado desde el buque o artefactos flotantes en la zona secundaria del puerto de productos sólidos, líquidos o gaseosos;

c) El incumplimiento de las normas que regulen las operaciones de estiba o desestiba de mercancías peligrosas o su manipulación y almacenamiento en tierra, lo mismo que en el ocultamiento de tales mercancías o de su condición;

ch) El ofrecimiento o entrega de dinero u otro tipo de regalos o dádivas al personal de la Dirección General de la Marina Mercante con el objeto de captar su voluntad en beneficio del sobornador, así como la solicitud, exigencia o aceptación por el personal de la Dirección de dádivas, obsequio, regalos o dinero;

d) La obstrucción del ejercicio de las funciones de vigilancia o policía que le responden a la Dirección General de la Marina Mercante; y,

e) El falseamiento de la información suministrada por la Dirección General de la Marina Mercante por propia iniciativa o a requerimiento de esta; la no solicitud por el capitán de un buque, o por quien haga sus veces, de los servicios de practicaje o de remolcamiento que resulten obligatorias de conformidad con esta Ley.

2) Infracciones contra la seguridad marítima:

a) Las riñas entre las personas embarcadas cuando afecten a la seguridad del buque o de la navegación;

b) Los actos contrarios a las normas reglamentarias u órdenes dictadas por el capitán u oficiales que sean susceptibles de perjudicar gravemente la seguridad del buque o de la navegación;

c) Portar armas, aparatos o sustancias peligrosas sin la previa autorización del capitán o de quien haga sus veces;

ch) Las acciones u omisiones de cualquier miembro de la tripulación del buque mientras se halle en estado de ebriedad o bajo la influencia de sustancias psicotrópicas, drogas tóxicas o estupefacientes a consecuencia de las cuales se puedan alterar su capacidad para desempeñar sus funciones;

d) La negativa del capitán a mantener a bordo un polizón hasta la entrega a las autoridades competentes o a las que estas dispongan;

e) La omisión injustificada del capitán, o de quien haga sus veces, en caso de abordaje, de dar información a las autoridades marítimas referente al nombre y puerto de matrícula del buque que se halla bajo su mando, lugar de procedencia y de destino;

f) El embarque clandestino de personas o bienes a bordo de un buque hondureño;

g) Traspasar los capitanes, patrones u otro personal marítimo, los limites de sus atribuciones o excederse en el goce de los recreos de que estén disfrutando;

h) Salvo causa justificada, la falta de comunicación por los interesados a la Capitanía del Puerto más próxima del cese de la situación de peligro de un buque o artefacto marítimo que hubiera ocasionado una petición de socorro;

i) La falta de conocimiento, por parte de la tripulación, de las obligaciones y funciones que deben cumplir durante un siniestro o en el incumplimiento de las mismas, en su caso;

j) El incumplimiento por los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros, capitanes o patronos de las normas sobre reconocimiento y certificados del buque y sus elemento;

k) Salvo fuerza mayor o caso fortuito, la navegación realizada por un buque, embarcación o artefacto marítimo dedicado al transporte, pesca o recreo fuera de las zonas balizadas de acceso a la costa o en la zona destinadas al baño o recreación cuando causen lesiones a los usuarios de las mismas; y,

l) Las acciones u omisiones no comprendidas en los apartados anteriores que pongan en peligro la seguridad del buque o de la navegación.

3) Infracciones contra el ordenamiento del tráfico marítimo:

a) el incumplimiento de las normas vigentes sobre el uso de los buques del pabellón nacional o de las contraseñas;

b) Navegar el buque sin llevar el nombre y la certificación de registro;

c) La carencia, deterioro o inexactitud de la documentación del buque;

ch) La realización, sin la debida autorización, de actividades comerciales dentro del puerto, en los lugares de la costa o en los sitios del mar territorial en que se encuentran fondeados o efectuar actos propios del comercio exterior;

d) Incumplir las instrucciones de la Capitanías de puerto sobre maniobras de navegación de los buques en los puertos, radas u otras aguas marítimas no portuarias;

e) Incumplir las normas reglamentarias o las instrucciones de las Capitanías de Puerto sobre el régimen y tráfico de embarcaciones y sobre el empleo de todo artefacto cuya utilización pueda significar riesgo para la navegación o para las persona;

f) Incumplir las normas sobre el despacho de buques o embarcaciones o sobre enrolamiento de tripulaciones;

g) El ejercicio de las industrias marítimas a flote incumpliendo las normas sobre inscripción marítima;

h) La falta de libretas o de cualquier otro documento o requisito exigido a la tripulación para el ejercicio de sus funciones;

i) La infracción de las normas sobre inscripción de buques o embarcaciones o artefactos marítimos, así como la utilización de estos en tráficos o actividades no autorizadas;

j) La infracción de las normas que regulan el uso de las estaciones y servicios radioeléctricos de los buques;

k)El incumplimiento de la obligación de inscripción de las empresas en el Registro de Buques o de dar cuenta a dicho Registro de los actos, contratos o acuerdos que deben ser inscritos según la presente Ley;

l) La construcción o botadura de un buque o la realización de obras de transformación o el cambio de motores sin la autorización previa de la Dirección General de la Marina Mercante o con la infracción de las normas que regulen tales actividades;

ll) La infracción de las normas legales o reglamentarias sobre el desguace de los buques y sobre destrucción o abandono de los artefactos o plataformas fijas en aguas territoriales de Honduras;

m) El incumplimiento de las condiciones establecidas en los permisos o autorizaciones de prestación de servicios marítimo; y,

n) El incumplimiento del deber de información a las autoridades marítimas establecido por la presente Ley o sus reglamentos o hacerlo de modo incorrecto.

4) Infracciones relativas a la contaminación del medio ambiente marítimo:

a) La evacuación de aguas territoriales de Honduras de sustancias de cualquier clase desde buques o artefactos marítimos cuando se produzca en contravención de lo establecido en esta Ley, la ley general del Ambiente o los reglamentos respectivos;

b) El incumplimiento de las normas especiales sobre navegación, manipulación de la carga y seguros obligatorios especialmente cuando se transporte hidrocarburos u otras sustancias contaminantes;

c) La falta de comunicación inmediata a la Capitanía de Puerto más próximo a la Dirección General de la Marina Mercante de los vertidos y evacuaciones contaminantes que se produzcan desde los buques o artefactos marítimos en las aguas territoriales de Honduras; y,

ch) La introducción negligente, de modo directo o indirecto, en el medio marino de sustancias, materiales o formas de energía que puedan constituir un peligro para la salud humana, perjudicar los recursos turísticos, paisajísticos o biológicos o, en general, la vida marina, o reducir las posibilidades de esparcimiento u obstaculizar otros usos legales del mar.

Serán infracciones muy graves cualquiera de las acciones u omisiones tipificadas en el artículo anterior, si lesionan a una persona y le producen incapacidad laboral por un periodo superior a siete (7) días o le ocasionan daños o perjuicios de más de quinientos mil lempiras (L. 500,000.00) o si ponen en peligro la seguridad del buque o de la navegación, lo mismo que la reincidencia en cualquiera de ellas.

También serán infracciones muy graves las siguientes:

1) Infracciones relativas al ejercicio de actividades en el puerto:

a) Las que impliquen un riesgo muy grave para la salud o seguridad de las vidas humanas; y,

b) El vertido no autorizado desde buques o artefactos marítimos de productos sólidos, líquidos o gaseosos en la zona primaria del respectivo puerto.

2) Infracciones contra la seguridad marítima:

a) Ordenar o emprender la navegación cuando el buque no se encuentre en las debidas condiciones de navegabilidad y que, por lo mismo, hacen peligrar su seguridad;

b) El incumplimiento de las normas o instrucciones de la Capitanía de Puerto sobre depósito, manipulación, carga, estiba, desestiba, transporte o mantenimiento de materias explosivas o peligrosas a bordo del buque;

c) Emplear sin necesidad señales de socorro;

ch) Emplear arbitrariamente signos distintivos que le confieran a la embarcación el carácter de buque hospital o cualquier otra característica que no le correspondan o que contravenga lo prescrito por los convenios marítimos de los que Honduras forme parte;

d) Permitir que ejerzan las funciones de capitán, patrón u oficial encargado de la guardia durante la navegación a quienes no se encuentran en posesión de los títulos legal o reglamentariamente requeridos para ello;

e) La falta de conocimiento, por parte de la tripulación, de las obligaciones y funciones que deben cumplir en caso de siniestro o el incumplimiento, de las mismas, en su caso;

f) El incumplimiento de las disposiciones legales o reglamentarias sobre seguridad marítima que ocasione accidentes o daños a las personas;

g) El incumplimiento de las normas o resoluciones de la Dirección General de la Marina Mercante con la relación a la instalación y desarrollo y actividades desde artefactos marítimos que se encuentran en las aguas territoriales de Honduras;

h) Las acciones u omisiones del capitán, patrón del buque o práctico de servicio realizadas en estado de ebriedad o bajo la influencia de sustancias psicotrópicas, drogas tóxicas o estupefacientes que hayan alterado su capacidad para desempeñar sus funciones;

i) Las acciones u omisiones del capitán o de los miembros de la dotación del buque que impliquen la no prestación o la negación del auxilio a las personas o buques que lo hayan solicitado o cuando sea evidente su necesidad; y.

J) Las acciones u omisiones no comprendidas en los apartados anteriores que pongan en grave peligro, según el criterio técnico de la Dirección General de la Marina Mercante, la seguridad del buque o de la navegación.

3) Infracciones contra la ordenación del tráfico marítimo:

a) Navegar sin los sistemas de señalización que permitan la localización y visualización permanente del buque reglamentariamente establecidos;

b) Navegar sin que el buque se halle debidamente matriculado o sin la correspondiente patente o sin el documento que acredite la nacionalidad del buque;

c) Navegar con certificados o documentos que legal o reglamentariamente se hallen caducados;

ch) Prestar servicios de transporte marítimo reservado exclusivamente para hondureños;

d) Incumplir las normas establecidas en la presente Ley sobre el Registro de Buques;

e) Prestar servicios de navegación marítima sin autorización o permiso requerido por esta Ley;

f) El falseamiento de la información suministrada a la Dirección General de la Marina Mercante en cumplimiento de disposiciones legales o reglamentarias;

g) El incumplimiento de las obligaciones impuestas a las empresas navieras titulares de líneas regulares o irregulares de navegación interior, de cabotaje o de navegación internacional; y,

h) El incumplimiento de las obligaciones derivadas de las disposiciones dictadas conjuntamente por la Dirección General de la Marina Mercante y la Autoridad Portuaria para el logro de los fines previstos en esta Ley.

4) Infracciones relativas a la contaminación del medio ambiente marítimo:

a) La evacuación deliberada en las aguas territoriales de Honduras, desde los buques o artefactos marítimos, de residuos, desechos u otras materias puestas a bordo con tal propósito;

b) La contaminación deliberada del medio ambiente marítimo hondureño por el hundimiento de buques o la destrucción de artefactos marítimos con violación de las disposiciones adoptadas por la Dirección General de la Marina Mercante;

c) La evacuación deliberada de las aguas territoriales de Honduras de desechos u otras materias resultantes de las operaciones normales de los buques o artefactos marítimos;

ch) Las demás análogas que señale los reglamento de la presente Ley.

Las infracciones muy graves prescribirán en cinco (5) años, las graves en tres (3) años y las leves en un (1) año.

Estos plazos se contarán a partir de la fecha en que se consume totalmente la infracción.

La prescripción de las infracciones continuadas comenzará a contarse a partir de la fecha del último acto constitutivo de infracción.

Si los hechos o actividades constitutivos de infracción fueran desconocidos por carecer de signos externos, el plazo de la prescripción se computará desde que tales signos se manifiesten.

No obstante lo dispuesto en los párrafos precedentes, cualquiera que sea el tiempo transcurrido desde la comisión de la infracción, la Dirección General de la Marina Mercante exigirá a los responsables la restitución de las cosas al estado en que se hallaban antes de la infracción o a que paguen una indemnización suficiente al Estado por los daños causados.

Capítulo II - De las sanciones y otras medidas

Sección I - Disposiciones generales

Las infracciones a lo dispuesto en la presente Ley y sus reglamentos y en los convenios marítimos de que Honduras forme parte, se sancionarán de acuerdo con lo establecido con el presente capítulo.

Si una misma acción u omisión originaria dos (2) o más infracciones, se tomaran en consideración únicamente la mayor sanción.

Cuando la infracción sea constitutiva de delito o falta, se suspenderá el procedimiento administrativo hasta que, a instancias del Ministerio Público, la autoridad judicial competente dicte la respectiva sentencia y esta haya adquirido el carácter de firme.

La sanción penal excluirá la imposición de sanciones administrativas.

Si a juicio de la autoridad judicial no existiere delito o falta, la Dirección General de la Marina Mercante continuará el trámite del expediente administrativo teniendo en cuenta en su caso, los hechos probados según la resolución del juzgado o tribunal.

La suspensión del procedimiento administrativo no obstará a que se cumplan de inmediato las medidas adoptadas por la Dirección General de la Marina Mercante para salvaguardar la actividad portuaria, la seguridad marítima y la ordenación del tráfico marítimo, lo mismo que para evitar la contaminación del medio ambiente marítimo.

Sección II - Sanciones aplicables

Las infracciones no constitutivas de delito o falta se sancionarán, según su gravedad, con amonestación escrita al infractor; con suspensión de un (1) mes a un año (1) de las licencias, permisos, autorizaciones, certificados y demás documentos análogos que haya expedido la Dirección General de la Marina Mercante o, en su caso, la misma Dirección conjuntamente con la Autoridad Portuaria; con cancelación de las licencias, permiso, autorizaciones, certificados y demás documentos que quedan mencionados y con multas.

La amonestación y la suspensión solo serán aplicables a las infracciones leves que determinen los reglamentos de la presente Ley. La cancelación de documentos procederá cuando la infracción sea grave o muy grave. Las multas se aplicarán a cualquier infracción variando su cuantía según la gravedad de la acción u omisión que se sanciona.

Las infracciones graves se sancionarán con multas de tres mil ($3,000.00) a diez mil dólares ($10,000.00) de los Estados Unidos de América cuando el infractor se dedique al tráfico internacional; y, de tres Mil (L.3.000.00) a diez mil (L10,000.00) Lempiras cuando se dedique al cabotaje, navegación interior o a la pesca.

Las infracciones muy graves se sancionarán con multas de diez mil ($10,000.00) a cincuenta mil ($50,000.00) de los Estados Unidos de América cuando el infractor se dedique al tráfico internacional; y, de diez mil (L.10,000.00) a cincuenta mil (L.50,000.00) Lempiras cuando se dedique al cabotaje, navegación interior o a la pesca.

Las infracciones muy graves se sancionarán con multas de diez mil ($10,000.00) a cincuenta mil ($50,000.00) de los Estados Unidos de América cuando el infractor se dedique al tráfico internacional; y, de diez mil (L.10,000.00) a cincuenta mil (L.50,000.00) Lempiras cuando se dedique al cabotaje, navegación interior o a la pesca.

La consignación de datos incorrectos en una solicitud de matrícula o Patente de Navegación que afecten o que hagan difícil la identidad del buque o de su propietario, arrendatario, armador o naviero, o su dirección, teléfonos y demás datos requeridos por esta Ley para el registro de un buque; el no reintegro a la Dirección General de la Marina Mercante de la Patente de Navegación, en su caso; la infracción por parte de los buques pesqueros de las normas de esta Ley y sus reglamentos o de las contenidas en los convenios marítimos de los que Honduras forme parte, relativos al aprovechamiento de los recursos del mar; la obtención fraudulenta de licencias, permisos, autorizaciones o certificaciones y la inserción en la Libreta de Identificación de Marinos, Certificados de Competencia u otros documentos exigidos por esta Ley de datos falsos, borrones o entrerrenglonaduras, serán tipificados como faltas graves.

La reincidencia en una infracción leve hará que esta se convierta en grave y la reincidencia en una infracción grave hará que la misma se convierta en muy grave.

Si el infractor corrige la acción u omisión sancionada dentro del plazo establecido por los reglamentos de la presente Ley, la sanción podrá condonarse hasta en un cincuenta por ciento (50%)

Cuando las infracciones sean muy graves, la Capitanía de Puerto podrá acordar la retención del buque, impedir su entrada al puerto o que ejecute operaciones se carga y descarga como sanción complementaria de la que se hubiese aplicado.

Las infracciones muy graves, además, originarán la suspensión de las licencias, permisos autorizaciones, certificados y demás documentos análogos que haya expedido la Dirección General de la Marina Mercante o, en su caso, la misma Dirección General de la Marina Mercante o, en su caso, la misma Dirección conjuntamente con la Autoridad Portuaria. La reincidencia en estas infracciones motivará la cancelación de los mencionados documentos o autorizaciones.

Los reglamentos de la presente ley desarrollarán los principios establecidos en esta sección. Lo dispuesto en este Capítulo se entenderá sin perjuicio de otras sanciones previstas en la presente Ley.

Las multas deberán pagarse en la Tesorera General de la República o en las Instituciones bancarias que la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico haya autorizado para el efecto.

Ningún empleado o funcionario ajeno a dicha dependencia estatal o las instituciones bancarias autorizadas podrá percibir multas. La infracción de esta norma tipificará el delito de enriquecimiento ilícito.

La comisión de una infracción dará lugar, además de la imposición de la respectiva sanción, a la adopción de una alguna de las medidas siguientes, según corresponda:

1) La restitución de las cosas al Estado en que se hallaban antes de la infracción;

2) La indemnización de los daños que se hayan causado y que no son susceptibles de reparación por una suma igual al valor de los bienes destruidos o del deterioro causado, así como al pago de los perjuicios ocasionados. Si el beneficio obtenido por el infractor es superior al de la indemnización, la fijación de esta tomará como base, como mínimo la cuantía de mencionado beneficio;

3) La caducidad del título administrativo, cuando sea procedente, por incumplimiento de sus condiciones;

4) La denegación de escala, salida, carga o descarga del buque en los casos que reglamentariamente se establezcan.

La cuantía de las multas y la aplicación de las sanciones accesorias previstas en el artículo anterior, se determinará en función del beneficio obtenido por la comisión de la infracción, la negligencia o intencionalidad del infractor, el daño causado, el número de infracciones cometidas y cualquier otra circunstancia atenuante o agravante análoga.

La competencia para la imposición de las sanciones previstas en esta Ley corresponderá a la Dirección General de la Marina Mercante, bien sea directamente o a través de las capitanías de puerto, salvo que tal competencia haya sido otorgada expresamente a otra autoridad.

En los casos en que la Dirección General de la Marina Mercante deba actuar conjuntamente con la Autoridad Portuaria, la imposición de las sanciones le corresponderá a ambas.

Título VII - Disposiciones finales y transitorias

General

En caso de que Honduras forme parte de un conflicto armado internacional solo los buques o embarcaciones dedicadas al cabotaje o que habitualmente naveguen en aguas hondureñas podrán ser requisados y puestos al servicio de las Fuerzas Armadas.

Los documentos privados expedidos en el exterior de acuerdo a las Leyes del país respectivo, deberán legalizarse para producir efectos en Honduras.

La legalización a que se refiere el presente artículo se efectuará de la forma siguiente:

  1. Con el atestado de un Agente Diplomático o Consular hondureño, acreditado en el país donde proceden los documentos y cuya firma se compruebe con el respectivo certificado de la Secretaría de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores;
  2. Con el atestado de un Agente Diplomático y Consular de una Nación amiga acreditado en el país en donde se suscribieron los documentos, debiendo en todo caso legalizarse;
  3. Por un Notario o Ministro de fe pública que actúe de conformidad con la Ley del Notariado vigente; y;
  4. En el último caso los documentos serán válidos para los efectos señalados en esta Ley, si se han otorgado cumpliendo la formalidad del país de que provienen y las firmas se autentican por la Secretaría del Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores del mismo.

Los numerales 2) 3) y 4) serán valederos únicamente cuando no exista acreditación consular de nuestro país.

Ningún buque o embarcación podrá estar dotada de armas de guerra y municiones sin la autorización previa del Poder Ejecutivo a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros cuyos buques o artefactos navales se dediquen habitualmente al tráfico internacional, no estarán obligados a pagar impuesto sobre la renta en Honduras.

Del mismo beneficio gozarán los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros cuyos buques profesionalmente se dediquen a la prestación de servicios de asistencia social o se encuentren al servicio exclusivo del Gobierno de la República.

Los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros de buques dedicados al transporte de carga o pasajeros, dentro y fuera del país quedan en completa libertad para estipular en el contrato de transporte los términos y condiciones en que prestarán el servicio, salvo las limitaciones establecidas por los convenios marítimos de que Honduras forme parte.

TRANSITORIO. Las Patentes de Navegación expedidas con la base de la Ley Orgánica de la Marina Mercante Nacional del 2 de marzo de 1943, mantendrán su vigencia durante los cuatro (4) años siguientes a la fecha de entrada en vigor de la presente Ley, salvo que su vencimiento sea anterior al plazo señalado. Vencido este, los propietarios, arrendatarios, armadores o navieros estarán obligados a renovarlas.

TRANSITORIO. Los activos, valores de cualquier clase, buques o embarcaciones y bienes en general que a la fecha de entrar en vigencia la presente Ley se encuentran en poder o bajo el control de la Superintendencia de la Marina Mercante adscrita a la Fuerza Naval, serán entregados bajo inventario a la Dirección General de la Marina Mercante a partir de la fecha que esta determine. El levantamiento de dicho inventario será supervisado por la Contraloría General de la República. Dicha entrega comprenderá a la denominada Oficina de Seguridad Marítima de la República de Honduras (MSOH), domiciliada en la ciudad de Miami Estado de la Florida, Estados Unidos de América, que será liquidada y sustituida por la que oportunamente establezca la Dirección General de la Marina Mercante.

La cesación de las funciones de la superintendencia de la Marina Mercante no exonera a sus funcionarios y empleados de las responsabilidades civiles o penales que hayan contraído.

TRANSITORIO. Las personas naturales o jurídicas que a la fecha de entrar en vigencia la presente Ley, estén autorizadas para efectuar arqueos, inspecciones, extender certificados de navegación u otros documentos análogos o para realizar actos que son de la exclusiva competencia de la Dirección General de la Marina Mercante, continuarán realizando tales actos por el término de dos (2) meses, vencidos los cuales requerirán de nueva autorización de la Dirección General de la Marina Mercante para continuar operando.

Lo no previsto en la presente Ley se regirá por lo que estatuyan los convenios marítimos de que Honduras forme parte y por lo que dispongan las leyes especiales o generales vigentes en el país.

Quedan sin valor ni efecto la Ley Orgánica de la Marina Mercante Nacional del 2 de marzo de 1943 y sus reformas, así como todas las disposiciones legales o reglamentarias que se le opongan.

La presente Ley entrará en vigencia el uno de enero de mil novecientos noventa y cinco, debiendo publicarse en el Diario Oficial “La Gaceta”.

Dado en la Ciudad de Tegucigalpa, Municipio del Distrito Central, en el Salón de Sesiones del Congreso Nacional, a los cuatro días del mes de noviembre de mil novecientos noventa y cuatro.